El Reglamento (UE) 2022/2554, conocido como DORA, establece un marco normativo común en la Unión Europea para reforzar la resiliencia operativa digital del sector financiero, lo que incluye a los CASPs. En un contexto donde las entidades financieras son cada vez más dependientes de las tecnologías de la información, este Reglamento busca asegurar que puedan resistir, responder y recuperarse frente a incidentes relacionados con las TIC.
DORA se articula en torno a cinco pilares: la gestión del riesgo TIC, la notificación de incidentes, las pruebas de resiliencia digital, la supervisión del riesgo derivado de terceros proveedores y el intercambio voluntario de información sobre ciberamenazas. El Reglamento impone obligaciones claras como el desarrollo de políticas de seguridad, la realización de pruebas periódicas, el registro de contratos tecnológicos y la inclusión de cláusulas contractuales obligatorias. Además, introduce un marco de supervisión directa para proveedores tecnológicos considerados críticos. Se aplica un principio de proporcionalidad y se otorgan amplios poderes a las autoridades competentes para supervisar, investigar e imponer sanciones en caso de incumplimiento.