17/04/2024
Ley Condiciones Generales Contratación

Ley sobre las Condiciones generales de contratación

1.¿Qué es la Ley sobre Condiciones Generales de Contratación?

La Ley sobre Condiciones generales de Contratación (LCGC) o Ley 7/1998 de 13 abril se encarga de regular todos aquellos contratos que tengan condiciones generales. Por condiciones generales entendemos como aquella condición que ha sido impuesta por una de las partes sin posibilidad de negociación, y que ha sido redactada de forma que pueda ser incorporada en una pluralidad de contratos, independientemente de que la persona que se adhiera al mismo sea un consumidor o un profesional. Hay que destacar que esta ley ha de completarse en varios aspectos con el Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, conocida más comúnmente como TRLGDCU, especialmente en lo que respecta a los artículos 80 a 91 de la misma.

2.Contenido de la Ley sobre Condiciones Generales de Contratación

La Ley sobre Condiciones Generales de Contratación tiene como objeto principal la regulación de todos aquellos contratos que tengan condiciones generales. La existencia de este tipo de condiciones impuestas por una parte se debe principalmente a la contratación en masa que hace que sea prácticamente imposible negociar individualmente con cada una de las personas que quiera adherirse al contrato. Los contratos que poseen este tipo de condiciones generales reciben el nombre de contratos de adhesión.

Este tipo de condiciones generales de la contratación afectan especialmente a los consumidores, pero esto no implica que su ámbito de aplicación deba limitarse únicamente a ellos, sino que se aplicará en todos aquellos casos en que una de las partes no se encuentra en condiciones de negociar en igualdad el contenido del contrato y las cláusulas que firma, pudiéndose dar esta situación perfectamente entre dos empresarios.

La existencia de este tipo de condiciones ha hecho que en ocasiones se encuentren una serie de abusos, es por ello que deben estar sujetas a unos controles estrictos orientados principalmente en dos sentidos:

En primer lugar, controlar que la persona que se adhiere al contrato (adherente) haya tenido la posibilidad real de poder informarse acerca de las distintas condiciones generales que se encuentran en el contrato y que tras la firma de este van a ser aplicadas, y a su vez que estas sean claras y comprensivas. Esto recibe el nombre de control de incorporación.

Con este control de incorporación, se establece la obligación de que el predisponente del contrato (la persona que lo ofrece) tenga el deber de informar expresamente al adherente sobre la existencia de estas condiciones y facilitarle un ejemplar de las mismas para que puedan ser examinadas. Para el caso de que el contrato no conste por escrito, estas condiciones deberán estar expuestas en un lugar visible dentro del establecimiento donde se celebre el negocio, que se inserten en la documentación del contrato, o que de cualquier forma permitan al contratante saber de su existencia y estar informado sobre su contenido en el momento de celebrarse el contrato.

Todas aquellas cláusulas que el adherente no haya tenido la oportunidad de conocer no quedarán establecidas en el contrato, tampoco aquellas que sean ilegibles, ambiguas o incomprensibles.

En segundo lugar, encontramos el control de contenido. La Ley de Condiciones Generales sobre la Contratación establece la nulidad de pleno derecho de todas aquellas condiciones que contradigan en perjuicio del adherente lo establecido en esta misma ley o en cualquier otra norma de carácter imperativo o prohibitivo.

Lo más característico de este control de contenido es todo lo referido a las famosas “cláusulas abusivas”. El art 8.2 LCGC establece de forma literal lo siguiente:

“…serán nulas las condiciones generales que sean abusivas, cuando el contrato se haya celebrado con un consumidor”.

En lo que se refiere a las cláusulas abusivas, la Ley restringe su aplicación únicamente a los contratos celebrados con consumidores. Esto no quiere decir que los contratos celebrados con empresarios no puedan contener abusos, sino que, en aquellos casos, los empresarios deberán recurrir al régimen general de nulidad contractual y no a esta ley.

Respecto a las cláusulas abusivas con los consumidores, la Ley sobre Condiciones Generales de Contratación introdujo una serie de medidas para combatirlas. De acuerdo con el artículo 3.1 de la Directiva de la UE, son cláusulas abusivas aquellas disposiciones no negociadas que vayan contra la buena fe y que puedan generar algún tipo de desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones de las partes. Cómo norma general, se suele tratar de condiciones generales, pero no es estrictamente necesario.

Es por ello, que con el objetivo de defender a los consumidores, toda la materia relativa a las cláusulas abusivas se encuentra regulado en el Texto Refundido de Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, considerando como tal aquellas estipulaciones no negociadas individualmente y todas aquellas prácticas no consentidas expresamente que, en contra de las exigencias de la buena fe causen, en perjuicio del consumidor y usuario, un desequilibrio importante de derechos y obligaciones de las partes que se deriven del contrato.

En otras palabras, y para que lo entendamos todos, las cláusulas abusivas son aquellas cláusulas que estén establecidas en el contrato y no han sido negociadas de manera individual con el consumidor, así como todas aquellas prácticas que no se hayan permitido de manera explícita y que pueda producir un desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones de las partes. Un ejemplo de una cláusula que ha sido considerada recientemente abusiva es el caso de los cines que no permitían introducir comida del exterior.

3. Índice

PREÁMBULO

CAPÍTULO I. Disposiciones generales

Capítulo dedicado a explicar a qué tipo de contratos alude la ley y la forma en la que hay que interpretar la misma.

  • Artículo 1. Ámbito objetivo.
  • Artículo 2. Ámbito subjetivo.
  • Artículo 3. Ámbito territorial. Disposiciones imperativas.
  • Artículo 4. Contratos excluidos.
  • Artículo 5. Requisitos de incorporación.
  • Artículo 6. Reglas de interpretación.

CAPÍTULO II. No incorporación y nulidad de determinadas condiciones generales

Este segundo capítulo se enfocará en determinar qué condiciones serán nulas y cuáles no podrán incorporarse.

  • Artículo 7. No incorporación.
  • Artículo 8. Nulidad.
  • Artículo 9. Régimen aplicable.
  • Artículo 10. Efectos.

CAPÍTULO III. Del Registro de Condiciones Generales de la Contratación

Capítulo enfocado en todo lo relativo al registro de estas Condiciones Generales.

  • Artículo 11. Registro de Condiciones Generales.

CAPÍTULO IV. Acciones colectivas de cesación, retractación y declarativa de condiciones generales

Todo lo que es propio de las acciones colectivas, su competencia y legitimación, así como los efectos de la sentencia y el plazo de prescripción, se encontrará en este capítulo IV.

  • Artículo 12. Acciones de cesación, retractación y declarativa.
  • Artículo 13. Sometimiento a dictamen de conciliación.
  • Artículo 14. Competencia material y tramitación del proceso.
  • Artículo 15. Competencia territorial.
  • Artículo 16. Legitimación activa.
  • Artículo 17. Legitimación pasiva.
  • Artículo 18. Intervinientes en el proceso y recurso de casación.
  • Artículo 19. Prescripción.
  • Artículo 20. Efectos de la sentencia.

CAPÍTULO V. Publicidad de las sentencias

El quinto capítulo se centrará en la publicidad de las sentencias y su inscripción en el Registro.

  • Artículo 21. Publicación.
  • Artículo 22. Inscripción en el Registro de Condiciones Generales.

CAPÍTULO VI. Información sobre condiciones generales

La información que se debe establecer a la hora de introducir condiciones generales en los contratos se encontrará regulado en este sexto capítulo.

  • Artículo 23. Información.

CAPÍTULO VII. Régimen sancionador

Este último capítulo regulará el régimen sancionador para aquellos casos que no cumplan lo establecido en la ley.

  • Artículo 24. Régimen sancionador.

Disposiciones adicionales

  • Disposición adicional primera. Modificación de la Ley 26/1984, de 19 de julio, General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.
  • Disposición adicional segunda. Modificación de la legislación hipotecaria.
  • Disposición adicional tercera.
  • Disposición adicional cuarta.

Disposiciones transitorias

  • Disposición transitoria única. Aplicación y adaptación.

Disposiciones derogatorias

  • Disposición derogatoria única.

Disposiciones finales

  • Disposición final primera. Título competencial.
  • Disposición final segunda. Autorizaciones.
  • Disposición final tercera. Entrada en vigor.

4. La importancia de la Ley sobre Condiciones Generales de Contratación

La Ley sobre Condiciones Generales de Contratación es una ley que tiene una gran importancia en nuestro ordenamiento jurídico. A día de hoy son muy pocos los contratos que se negocian de manera individual porque es prácticamente imposible para las empresas llevar a cabo este tipo de negociaciones. Es por ello que, es muy habitual encontrar condiciones generales en los contratos.

Esta ley en complemento con el Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (TRLGDCU) es el camino para evitar los abusos y prácticas que intentan dejar en una situación de vulnerabilidad a los consumidores especialmente, y también a los empresarios a la hora de celebrar contratos.

Gracias a esta ley, se presenta la posibilidad de presentar acciones colectivas con el objetivo de que el demandado elimine sus condiciones generales y se abstenga de utilizarlas en un futuro, permitiendo que sean presentadas estas acciones por parte de asociaciones y corporaciones de empresarios, profesionales y agricultores que tengan encomendada la defensa de los intereses de estos, así como Cámaras de Comercio, Industria y Navegación entre otros.

Destacar a su vez, el registro de las condiciones generales en el Registro de la Propiedad y en el Registro Mercantil, siendo este registro voluntario con carácter general y obligatorio para ciertas condiciones establecidas por el Gobierno en lo que se refiere a una serie de sectores específicos de la contratación. Además, aquí también se inscribirán ejecutorias que contengan sentencias firmes de cualquiera de las acciones que se acaban de mencionar.

En definitiva, esta ley tiene un gran importancia para evitar que se produzcan distintos abusos a la hora de firmar aquellos contratos donde la negociación individual es prácticamente imposible.

 

Descárguese aquí la versión completa y vigente de la Ley sobre Condiciones Generales de Contratación.

Es recomendable contactar con abogados especializados en contratación mercantil.

Algoritmo Legal

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